RECUERDOS DE UNA INFANCIA
¡ A garata, el que no pilla no cata !
Esta era la voz que se alzaba, mientras, metiendo la mano en su bolsillo tiraba al aire un puñado de bellotas o castañas, nueces o almendras o, tal vez, unos higos que había afanado en la despensa de su madre.
Entre risas se repartían el festín que rodaba por el suelo. Y, así, el expendedor se complacía de ver felices a sus amigos.
Bonito gesto de generosidad y simpatía que nacía de algo tan sencillo y divertido
2 de marzo 20026
Miguel Colomer Hidalgo
No hay comentarios:
Publicar un comentario