Camilillo el bandolero
La suerte está echada,
no hay quien te salve, Camilo.
Tu muerte está asegurada,
tu vida pende de un hilo.
Le pregunta con crueldad
el verdugo inquisidor:
—¿Tu última voluntad?
Responde, gran vividor.
Mas prometió hacerle caso:
—Quisiera contar un chiste.
—Adelante, so payaso,
procura que no sea triste.
Ahí va…
Pregunta el verdugo al reo,
responde: —¡Que no me mate!
Es mi último deseo.
Tras menudo disparate,
le dio un ataque de risa;
el verdugo se murió
y, dándose mucha prisa,
Camilillo se escapó.
28 de marzo de 2026,
Miguel Colomer Hidalgo
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