Camilillo el bandolero
La suerte está echada, no hay quien te salve, Camilo. Tu muerte está asegurada, tu vida pende de un hilo. Le pregunta con crueldad el verdugo inquisidor: —¿Tu última voluntad? Responde, gran vividor. Mas prometió hacerle caso: —Quisiera contar un chiste. —Adelante, so payaso, procura que no sea triste. Ahí va… Pregunta el verdugo al reo, responde: —¡Que no me mate! Es mi último deseo. Tras menudo disparate, le dio un ataque de risa; el verdugo se murió y, dándose mucha prisa, Camilillo se escapó. 28 de marzo de 2026, Miguel Colomer Hidalgo




