En este blog intentaré plasmar el sentimieto de afecto que tengo a mi pueblo Castellar (provincia de Jaén).
Esto lo haré a través de artículos, poemas, y otras formas de expresión que considere oportunas.
Asimismo incluiré otros contenidos de carácter histórico, cultural y cualquier cosa que crea que pueda ser de interés.
Por ello, espero vuestros comentarios y sugerencias, para que todos podamos participar en este proyecto.
Muchas gracias y espero que os guste.
Miguel Colomer Hidalgo.

jueves, 27 de marzo de 2014

Elogio a la primavera.

Mi primavera florida,
la belleza de tus flores
le dan júbilo a la vida
alejando los dolores,

potenciando la alegría.
Vienen pájaros cantores
anunciando el nuevo día.
Ya está el campo de colores.

Ese sol radiante y fresco
que hará madurar los frutos
crea un paisaje pintoresco
con arroyuelos enjutos,

saltarines, revoltosos...
que hacia un lago cristalino
se dirigen presurosos
para cumplir su destino.

Viejos amores renacen.
Dicen que en la primavera
milagros algunos se hacen
y que la sangre se altera.

Suenan las primeras notas
que Vivaldi fue su autor,
sientes que en el aire flotas
cual colibrí en la flor.

¡Oh! bella estación del año,
fría, templada y caliente.
Ten cuidado, no hagas daño,
guarda tu rayo doliente.

Es mayo el destinado
mes de la Virgen María
por su belleza estimado
en perfecta sintonía.

Miguel Colomer Hidalgo Primavera 2014


domingo, 2 de marzo de 2014

Matrimonio del Marqués de Villena con Doña Josefa de Benavides.




Don Juan Manuel Fernández Pacheco y Zúñiga nació en Marcilla ( Navarra ) el 7 de septiembre de
1650. Quedó huérfano a los pocos años de vida, haciéndose cargo de su educación hasta los catorce
años su tío Juan Francisco Pacheco, obispo de Cuenca. Su afán por el saber nació muy tempranamente, alcanzando un alto grado de erudición entre los hombres de España.
Su condición nobiliaria la acredita con innumerables títulos, entre otros: Grande España, marqués de Villena, duque de Escalona, virrey y capitán general de los reinos de Navarra, Aragón, Sicilia y Nápoles, caballero de la orden del Toisón de Oro etc.
Fue hecho prisionero en Gaeta y restituido tres años después tras la victoria de Brihuela en 1711. Nombrado por el rey Mayordomo mayor, le concedió a su vez todo tiempo libre para que siguiese sus estudios con toda intensidad. Dedicaría éste a la creación de la Real Academia Española. Será el 3 de octubre de 1714 cuando es elegido director hasta el 29 de junio de 1725 fecha de su muerte. Le sucederían en el cargo su hijo Mercúrio y posteriormente sus nietos Juan Pablo y Andrés entre 1726 y 1751. 

El 29 de noviembre de 1674 contrajo matrimonio con doña Josefa de Benavides Silva y Manrique

de Lara en la CAPILLA DE SANTIAGO DE CASTELLAR DE SANTISTEBAN.

TRANSCRIPCIÓN DEL ACTA MATRIMONIAL DE DOÑA JOSEFA DE BENAVIDES Y DON JUAN MANUEL FERNÁNDEZ, MARQUÉS DE VILLENA; INSERTA EN EL LIBRO DE VELACIONES DE 1659-1696.

“... En el lugar de Castellar de Santisteban del Puerto en veinte y nuebe días del mes de Nobiembre de mil y seiscientos y setenta y quatro años, yo D. Pacheco Dean de la Santa Yglesia de Cuenca, auiendo precedido una de las amonestaciones que manda el Santo Concilio de Trento entre el Excmo. Sr. D. Juan Manuel Fernandez Pacheco, Marqués de Villena, Duque de Escalona, etc. vecino de dicha Villa de Escalona, hijo legítimo de los Excmos. Señores D. Diego López Pacheco y Doña Juana de Zúñiga y Sotomaior, Marqueses de Villena, etc. y la Excma. Sra. Doña Josepha de Benavides Dauila y Corella, natural de la ziuidad de Lima en los Reynos del Perú y vezina que ha sido de la ziudad de Belez obispado de Málaga, hija de Excmos. Señores D. Diego de Benavides y la Cueba y Doña Ana de Silva Manrique de Lara,Condes de Santisteban del Puerto, etc. y su yglesia Parroquial de San Juan de dicha ziudad de Velez donde su Exca. ha sido feligresa, como consta en letras del Señor Licenciado Don Gaspar de Salazar Velasco, Maestrescuela Dignidad y Canónigo de la Santa Yglesia Cathedral de Málaga, Provisor y Vicario general en ella y su obispado, en que dispensa en las dos últimas amonestaciones y ansí mesmo con letras del Eminentísimo Sr. Don Pasqual de Aragón Arçobispo de Toledo,etc. en que tambien dispensa en todas tres amonestaciones y últimamente con comisión particular a mí conçedida del Ilustrisimo Señor Don Antonio Fernández del Campo Angulo y Velasco obispo de Jaén, en que tambien dispensa en todas tres amonestaciones y no auiendo resultado impedimento alguno que impida o dirime el matrimonio que pretenden sus Excas. contraer les desposé por palabras de presente que hacen verdadero matrimonio en las casas de Palaçio en dicho lugar del Castellar del Excmo. Señor Conde de Santisteban, etc. Fueron testigos del Excmo. Señor Don Francisco de Benauides Dauila y Corella, Conde de Santisteban, Don Francisco de Benauides Capellán Maior de la Capilla del Señor Santiago de dicho lugar del Castellar y Don Fernando Antonio de Poblaçiones vezino de la ziudad de Baeça y lo firmé....”


jueves, 5 de diciembre de 2013

De amigo a amico



Francisco de Benavides Dávila y Corella
Inocencio XII


De amigo 
a 
amico
  




Corría el año 1692, se celebraba la fiesta en honor de San Genaro (19 de septiembre), patrono de Nápoles y Su Santidad el Papa Inocencio XII había acudido a su ciudad natal, como todos los años, a conmemorar los actos religiosos y festivos. Nápoles se llena de júbilo y el Santo Padre se acerca a sus paisanos con el cariño que le caracteriza. 
Celebrada la Santa Misa y los honores de salutaciones, queda a solas con Don Francisco de Benavides Dávila y Corella, Virrey de Nápoles desde 1687 (hablan amigablemente). El Papa está contento, en algún momento ha roto la solemnidad y se muestra en toda su sencillez y bondad.
El Conde piensa que es el momento de pedirle lo que lleva desde hace tiempo deseando solicitarle y es, cuando al preguntarle por sus tierras de Jaén, circunscribe la respuesta a Castellar, uno de los pueblos que integran el Condado. Y de su magnífica capilla musical en honor a Santiago Apóstol, de la abundancia de bienes para la consecución de su fines, tanto religiosos, con veinticuatro capellanías, como culturales. Cita a Don Mendo como fundador y él mismo como patrono en la actualidad.
- Quisiera que... 
- Va bene, Francesco
Le interpela el Papa y lo cita para el próximo día 3 del mes entrante en el Vaticano. 

Desde el primero de octubre pernoctó Benavides en Roma en casa de su buen amigo Doménico Scarlatti, hombre influyente capaz de conectar con quien se propusiese. Quiso acompañarle en su entrevista papal, pero el Virrey se bastaba solo y agradeciéndoselo, lo rechazó. 

A las nueve horas se abría la puerta de recepciones. Lentamente avanza Don Francisco portando en el brazo izquierdo una gran carpeta de cuero negro con los planos de Juan Aranda y Salazar. La escritura otorgada ante notario Apostólico, Francisco Osorio Contreras en Granada. Otra también en la misma ciudad el 6 de enero de 1634 ante Alonso Menéndez de Figueroa y por fin en 1643 y 1644 ante el escribano Juan García Muñoz en Castellar y Pedro Ferrer en Murcia.

Bien ordenado, el manuscrito en latín y castellano de la Constitución, Fundación y Patronazgo de la Capilla de Santiago en Castellar (que posteriormente se imprimiría en Nápoles en 1693 en la imprenta de Carlos Porfile).
Una tras otra, las escrituras de los bienes que su fundador, Don Mendo de Benavides, otorgó a la Fundación. Queda el Santo Padre sorprendido por la cuantía de éstos.

- Amico Francesco, me parece muy interesante y... ¿cuál es tu deseo?
- Que esta capilla fuese elevada a rango de colegiata.     
- Déjame toda la documentación, desde mañana mismo estudiaremos la viabilidad para hacer posible este proyecto para bien de los fieles,  de la Santa Madre Iglesia y ese tan querido lugar.
- Categliari dijiste
- Castellar, Santidad. 
Y habiendo pronunciado el nombre en correcto español "CAS-TE-LLAR", siguieron conversando sobre asuntos diversos acaecidos en Nápoles los últimos meses. Quedaron en encontrarse pronto, de nuevo para perfilar todo detalle. 

Con un abrazo lo despidió el Papa y Benavides no cabía en sí de felicidad y gratitud.

En 1692 la Capilla de Santiago fue elevada a Colegiata por Inocencio XII.

No se lo cuentes a nadie

El Rey Xauén (JAEN) hizo llamar al emisario más fuerte y grande de su Reino para hacerles saber a los habitantes de un bonito lugar a orillas del Guadalquivir el contenido de su breve y profundo mensaje.
Así pues, al grito de ¡gordo va...! (CORDOBA) cabalgando, llegó al cabo de unos días a dicho lugar. Reuniendo a todos los habitantes y subiéndose al punto más elevado , abrió con toda solemnidad el pergamino y leyó: “ Sé, villa “ (SEVILLA) Y mirándose unos a otros con el gracejo que les caracteriza, se decían: Si, y nosotros sevillanos... ja, ja, ja...
El gordo salió corriendo antes de que lo lincharan, subió de un salto a su caballo y partió como un rayo. Se detuvo a beber agua en una fuente del camino y al levantar la cabeza encontrose con la Gran Hada (GRANADA)
  • ¿Dónde vas... ni...?
  • El Rey me ha dicho que vuelva (HUELVA) pronto.
  • ¿Quàdiz? (CÁDIZ)
  • ¡Que retorne al sitio de donde vine con presteza, pisssa!
  • Anda, anda, hazme reír , ah (ALMERÍA)
  • Dígote la verdad...
  • ¡Calla, que pareces a Matt Monro cantando. “No puedo quitar mis ojos de ti” ! Tú vienes huyendo por algo.
  • Sí, es cierto, algo hice mal
  • Pues el que su mal haga (MÁLAGA) que lo pague.

Y lo llevó “ande “ Lucía que era una bruja fea y andrajosa y dándole ocho capones lo libró del maleficio y lo hizo dueño de la tierra más bonita de España: ANDALUCÍA


¡ÓMAYA!

miércoles, 6 de agosto de 2008

Breve apunte biográfico de Don Juan de Dios González Carral

De semblante ensimismado
de caminar espigado.
En la mano una garrota,
en la cabeza un sombrero.
Elegante, aureolado
va caminado despacio
importándole muy poco
encontrarse algún obstáculo
(Curado de miles de ellos
en su largo caminar…)
Apenas ve, oye mal,
esto no es impedimento
para seguir adelante
buscando un nuevo horizonte.

Alguien lo coge del brazo.
-Muy buenas tardes, Don Juan.
¿Sabe quién soy? ¿Me conoce?
-¡Cómo no lo voy a saber!
Eres “Fulano de tal”.

Siempre estuvo entretenido,
en rotativa su mente
con un único objetivo:
el mejorar lo presente.

A mi ahora me parece
un hombre muy divertido,
pues lo contrario sería
pasar por un aburrido

Tal vez en algún momento
fuese tentado por “Ocio”
y le respondía al instante
inventando algún negocio.

Mañana por la mañana
construiré una carretera
¿Qué pasa, que no hay agua?
No os preocupéis paisanos…

Y trabajando sin tregua
hizo que al abrir un grifo
saliera ésta a raduales.
Consiguió la prioridad
sobre toda la provincia,
incluida la capital.

Y ahora me invento una calle
plagada de “escalerillas”
para hacer más llevadero
el camino hacia las Misas.

-Juan de Dios, hazme el diseño,
me quiero hacer una casa.
y de ingeniero a arquitecto
al instante se transforma.

A la Parroquia acudía
cuando su reconstrucción
dirigiendo o sugiriendo,
pues aunque poco veía
a todos va preguntando
e imagina noche y día
lo que se va edificando.

Fue profesor muchos años
del Colegio de Santiago
en cada rama de Ciencias
y de manera especial
en las llamadas Exactas.

Sobre el Santuario ibérico
mantuvo el firme criterio
que la cueva en que se asienta
no es de origen natural.
Las ventanas, abanicos
entreabiertos nada más,
las columnas troncocónicas
enlazadas por su base
más pequeña, no es azar.
Los techos son excavados
planos en la dolomía.
En la primera pudinga
el pasillo, en la segunda
el del Templo y la Cámara.
Mas la escalera de acceso
de la planta de la sala
a la Cámara del Ídolo
no puede considerarse
de carácter natural.

Defiende esta teoría
con múltiples argumentos.
Sería edificante
al menos por cortesía
que si estaba equivocado
se rebata una por una
las tesis por él expuestas.
Y si en algo estuvo cierto
que se sepa de una vez
y que se le reconozca
su aportación a la Historia.

Gran amante de la Ópera.
Cuando íbamos a verlo
varios amigos y yo
nos cantaba en italiano
el “Recóndita armonía”
de “Tosca” del gran Puccini.
Y a los tontos de nosotros
nos daba la risa floja.
Y luego nos preguntaba
si nos había gustado.
-“Mucho, mucho, muy bonito…”
(Vaya tropa de ignorantes)

Dedicole varios años
a construir su legado:
un compendio sobre datos
de la Historia de su pueblo.

Fueron muchas más sus obras,
pensamientos e inquietudes,
seguro que innumerables
que no pudo realizar,
pero nos dejó su aliento.

En este recordatorio
quien es Hijo Predilecto
del pueblo de Castellar
os diría a la juventud
que hay mil formas de triunfar
y de pasárselo bien,
de ocupar los ratos libres,
de sentir satisfacciones
mezcladas con sinsabores.

Y que al final de la vida
lo que está hecho, hecho está.

Miguel Colomer Hidalgo
junio de 2001

lunes, 30 de junio de 2008

Las cuatro hermanas Algarra

Doña Adela, doña Pepa,
doña María y la cuarta
llamada doña Clotilde,
las cuatro y cada una
a la docencia entregadas.

Hubo un tiempo en que todas,
aún estando jubiladas
de las cuatro la mitad,
impartian la enseñanza.
Las mayores a pequeños,
las pequeñas a mayores.

Por allá va doña Adela
con doña Pepa del brazo,
con su abrigo gris cruzado,
los botines por calzado
y hasta mitad de la pierna
calcetines "Punto Blanco".
Corriendo hacia ella vamos,
uno, con mocos colgando,
el otro, lleva la boca
pegotosa y churretosa
de caramelo de anís,
el tercero come pipas...
como se descuide un poco
se las tira a la nariz.

A los tres nos pone firmes
y uno a uno, en la frente
nos va colocando un beso.

Doña María es teresiana
y al dirigirnos a ella
le llamamos"Señorita".
Comienza por la mañana
con el a, e , i o, u
y termina por la noche
con Calasanz, Esaú,
Pitágoras, Arístoteles,
Santa Teresa, Nerón,
Fernando III el Santo,
don Lope o Calderón,
con el Manco de Lepanto
y los Papas de Avignon...

No quiero seguir la lista
que sería interminable
de todos los personajes
que todas, todas las noches
aparecian en escena.
Esa, esa era la hora
en que acababan las clases:
a la hora de la cena.

Así era doña María,
apenas se da un respiro.
Trabajaba noche y día,
prolongaba su retiro...

Al final de la semana
abría una libreta
donde llevaba anotado
lo que cada cual debía,
a eso llamaba "pendientes"
y no era ni más ni menos
que la lección seis o siete
que no te supiste el martes
o la página catorce
del libro de catecismo.
Después de Misa de doce
había que pagar la deuda
y vestido "de domingo"
cuando entrabas por la puerta
le decías: "me la sé"
-Vamos a ver, respondía;
te la tengo que tomar.
Y de la A a la Z
apenas sin respirar,
recitabas la lección,
casi al pie de la letra.
-Te puedes ir a jugar,
ten cuidado, no te manches,
recuerdos a tus papás.
Alguna vez se mostraba
un poquito cariñosa
y me regalaba un trozo
de la onza de chocolate
que se tomaba a las once.
Otras veces sonreía
y te dejaba algún día
sentarte junto a su mesa
para calentarte un poco
en el brasero de cisco
mezclado con carbonilla.

También era diversión
beber agua del porrón
y la risa que nos daba
de ver todo chorreando
a aquellos que no sabían
alzarlo y beber a caño.

Próximo a la Navidad
hacíamos un cuadernillo
en el que íbamos pintando
el Belén, un patorcillo...
y después en cada hoja
un regalito al Niño.
Si era una camiseta:
"doce actos de silencio".
Dibujar unos patines:
"treinta momentos de estudio".
Y si era una bufanda:
"veinte veces obediencia".
Se llamaba todo ello,
rotulado, "Plan de Adviento".

Cuando mayo florecía
tras un fondo azul de raso
montábamos un altar
con la imagen de una Virgen
que aún no he podido olvidar.
Los botes de mermelada
apoyados en repisas
se comienzan a llenar
de jazmines, lilas, rosas
que traen prietas en sus manos
coloradas, sudorosas...
recordando el consejo
que su madre les ha dado:
"apriétalas con cuidado,
no se te caiga ninguna..."

Rezábamos el Rosario
y el "Venid y vamos todos"
la mayoría de las veces
bastante desafinado.

Los pupitres de madera,
el tintero emplomado,
la plana de cada día
con el plumín emplumado,
la "guchilla" de hacer punta
al lapicito encarnado.
La pizarra, el pizarrín,
el trapillo de borrar
no sin antes escupir.

Los habones de las chinches.
De moscas, unas dos mil,
algún cachete que otro.
Las cosas eran así...

Ni lo bueno, ni lo malo
tenían mucho sentido.
De cualquier modo y manera
me uno al reconocimiento
de quienes como yo sientan
ese agridulce recuerdo
y que sepan valorar
tan insuperable esfuerzo
de aquellas cuatro mujeres
que con aciertos y errores
DESFACIERON MIL ENCUENTROS...

Miguel Colomer Hidalgo

junio de 2001

CASTELLAR

Eterna juventud que proporciona
el óleo engendrado en la tierra
desde el negro azabache que lo encierra
hasta ser manantial si se presiona.

El otoño su campo no abandona,
el venado, esperando está en la Sierra,
la esparraguera, parva yema entierra
para en abril brotar con su corona.

El invierno frío junto a la leña,
estío tempranero y prolongado.
La Feria... apiñados en la Peña.

De tierras muy lejanas han llegado
pobladores que han dejado su seña
en la piedra que el tiempo no ha borrado.

Miguel Colomer Hidalgo.
Junio 2008